El reciente cambio de criterio de Hacienda respecto a la declaración de deducciones fiscales I+D+i generadas en ejercicios anteriores ha supuesto un fuerte shock en el ecosistema empresarial español, pues ha cambiado la forma de aplicar estas deducciones, vigente en los últimos 12 años. Como veremos a continuación, este cambio no es especialmente beneficioso para las empresas que quieran recuperar deducciones de ejercicios anteriores, pero es cierto que también supone una oportunidad ya que abre la puerta a solicitar la devolución como ingresos indebidos de estas deducciones no aplicadas en su momento.

Recientemente la Dirección General de Tributos (DGT) emitió dos contestaciones a consultas vinculantes (V1510-22 y V1511-22), en virtud de las cuales se produce un importante cambio de criterio respecto de la posibilidad de reconocimiento de deducciones no incluidas en la autoliquidación del período impositivo en que se generaron.

Hasta ahora, la DGT permitía la posibilidad de consignar en una autoliquidación deducciones generadas en períodos anteriores (incluso periodos ya prescritos), aunque no hubieran sido objeto de inclusión en las autoliquidaciones de los períodos impositivos en que efectivamente se generaron (según consta p.ej. en las consultas vinculantes V0751-15, V0925-15, V1005-15, V2400-14, V1509-14V y V3477-16).

 

Cambio de criterio de la DGT

Pues bien, a través de estas nuevas consultas, la DGT modifica su criterio, limitando la aplicación de las deducciones a aquellos importes que hubieran sido objeto de declaración en las autoliquidaciones correspondientes a los períodos en que se generaron. A este respecto, si bien la DGT sigue admitiendo la posibilidad de instar la rectificación de las autoliquidaciones de períodos anteriores, al objeto de consignar las deducciones generadas en dichos períodos, dicha posibilidad queda limitada a ejercicios no prescritos. Si es ese ejercicio no prescrito la empresa contaba con cuota positiva de pago, podría solicitar la devolución de ingresos indebidos por las deducciones no aplicadas.

Este cambio de criterio responde a dos nuevas CV que contradicen otras anteriores, que no responde a un cambio normativo, ni siquiera a un cambio de jurisprudencia. Desde nuestro punto de vista, no tiene mucho sentido este cambio a menos de un mes de la presentación del IS. Además, el Tribunal Supremo (TS) ha admitido a trámite el auto 10095/20202, en el que se plantea esta cuestión: discernir si resulta o no exigible, en aquellos supuestos en que las deducciones puedan acreditarse en periodos posteriores a la realización de la actividad que origine el derecho a su aplicación, la previa solicitud de rectificación de las autoliquidaciones de los periodos impositivos correspondientes a las deducciones no declaradas”. La contestación del TS será clave para discernir si seguimos con el modelo de aplicación anterior o se cambia definitivamente al nuevo modelo presentado en las últimas consultas. Desgraciadamente, esta contestación tardará aún varios meses en llegar y entre tanto, las empresas deberán jugar a la ruleta en lo que se refiere al tratamiento de deducciones fiscales extemporáneas, alimentando al mayor enemigo que tiene este incentivo fiscal en nuestro país, la incertidumbre.

 

Conclusiones

  • Según este nuevo criterio, podríamos seguir declarando y aplicando deducciones fiscales I+D+i del 2017 al 2020 (no prescritos), pero deberíamos reabrir las declaraciones de estos ejercicios. Esto abre la puerta a solicitar devoluciones de ingresos indebidos (y por tanto recibir el importe de la deducción en cash en un plazo de 6 meses aprox.) si aplicamos las deducciones sobre la cuota de su ejercicio correspondiente.
  • Si no queremos reabrir ejercicios anteriores, perderíamos la deducción, puesto que no podríamos aplicarla directamente en cuota como hasta ahora.
  • En cuanto al 2021, y para no tener que reabrir el ejercicio fiscal más adelante, es importante consignar la deducción en el impuesto de este año, aunque no vayamos a aplicarla. Nuestra recomendación sería consignar incluso una deducción superior a la estimada en caso de no tener la cifra exacta, sin llegar a aplicarla en este impuesto, y realizar el cálculo fino en los próximos meses para aplicar la deducción correcta en la declaración de 2022.
  • Todo esto puede cambiar cuando el TS se pronuncie al respecto, pero mientras tanto, cada Empresa deberá analizar con sus asesores fiscales la mejor forma de operar para optimizar el uso de este incentivo y minimizar el riesgo.

 

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Equipo IDEL Innovation Funding