Las bonificaciones a la Seguridad Social por personal investigador, ese incentivo que permite mejorar tu margen comercial en proyectos de desarrollo de tecnología encargados por un tercero, sin necesidad de hacer grandes despliegues o intervenciones para su implementación.

 

Lo primero es identificar este incentivo. El mismo se articula como un ahorro en la cuota por contingencias comunes del 40% para cada persona contratada que cumpla con unos requisitos. Estos se dividen en:

  1. Administrativos: que indican que el personal sobre el que se tiene que aplicar esté afiliado al Régimen General (0111), disponga de un contrato de tipo 1xx, 2xx, 3xx, 401, 501, 540, 420 y 520, y que estén dentro de los grupos de cotización 01, 02, 03 y 04.
  2. Técnicos: tengan una dedicación en exclusiva a actividades que estén implicadas dentro de proyectos de I+D+i.

Este requisito de exclusividad se define con una implicación mínima del 85% a estas actividades de I+D+i, dejando hasta un 15% para tareas colaterales como: formación interna o externa, cursos de capacitación, dirección de tesis doctorales, etc. Pero no serán admisibles tareas de atención al cliente, comercial, administración, dirección, gestión de RR.HH. o tareas de mantenimiento.

Beneficiarios de las bonificaciones a la Seguridad Social por personal investigador

Una vez presentado el incentivo e identificado el beneficio, nos centraremos en las organizaciones que puedan estar más interesados en este incentivo. Estas son empresas o fundaciones que sean intensivas en la ejecución de tareas de I+D+i, ya sea para una explotación propia o por encargo de terceros. Esto amplía el abanico a muchas entidades respecto de otros incentivos ligados a la I+D+i. Además, estas organizaciones pueden disfrutar del incentivo incluso vendiendo el resultado del proyecto, algo que entra en disputa en la mayoría de otros incentivos para este tipo de proyectos. Así, las organizaciones objetivo son empresas del ámbito del desarrollo de tecnología por encargo de terceros como:

  • las empresas de desarrollo de software;
  • fundaciones privadas que se centran en la participación de proyectos de I+D+i;
  • empresas en pérdidas recurrentes o en fase iniciales de inversión, que inhabilitan monetizar otros incentivos con mayores restricciones o condicionantes asociados.

 

Solicitud de las bonificaciones a la Seguridad Social por personal investigador

Por otro lado, es importante destacar que el incentivo está ligado al ejercicio fiscal de cada organización y que, cuando se superan los nueve bonificados durante un trimestre consecutivo, es obligatorio seguir un proceso de certificación y obtención de un Informe Motivado Vinculante (IMV) para su remisión a la Tesorería de la Seguridad Social (TGSS) antes de que pasen seis meses desde el cierre del ejercicio, que en la gran mayoría de empresas suele coincidir con el cierre anual. Por ello, este periodo del año es ideal para poder analizar la situación de las organizaciones, ver qué proyectos se tienen en cartera y examinar los perfiles más adecuados para la solicitud del incentivo.

Te ayudamos a identificar y a gestionar tu incentivo

La bonificación permite conseguir importantes ahorros, de manera directa, cada mes y de forma totalmente flexible.

Si empiezan nuevos proyectos, terminan otros o hay alguna variación, gracias al seguimiento de los profesionales de IDEL se optimiza el ahorro sin asumir riesgos adicionales y desaparece la obligación de tener que devolver el incentivo disfrutado por una mala práctica del mismo.

Desde IDEL Innovation Funding nos encargamos de realizar la identificación, la cuantificación y el soporte en el proceso de activación. Adicionalmente, cada mes nos centramos en hacer un seguimiento de cada profesional bonificado y los proyectos, para que cuando llegue el momento de la justificación, se pueda ejecutar sin mayores obligaciones documentales y sin sobresaltos para la organización. ¿Hablamos?

 

 

Carlos Bernardos

Director Técnico de IDEL Innovation Funding

cb.garrido@idelnet.com